África y su Encrucijada: ¿Será Posible ser Sustentables?

Ana C. Galvis Martinez | 04.27.2016

Version en Inglés

No se puede conocer un país en dos semanas, eso lo tengo claro. Lo máximo que puede lograrse es hablar con la gente, caminar, ver, oler y oír. Dejarse sorprender. Con 45 millones de personas, 42 grupos étnicos y 224.000 millas cuadradas, Kenia es un país que inunda los sentidos. Sólo en Nairobi, la ciudad capital, hay más de tres millones de habitantes de los cuales aproximadamente un millón vive en el área de Kibera, la favela más grande de África, conocida por el hacinamiento, la inseguridad, la pobreza y el desempleo de sus habitantes.

Aunque la economía keniana es la más fuerte del Este de África, más del 45% de sus habitantes viven en condición de pobreza. Según el Bando Mundial el PIB per cápita en 2014 fue de 1358 dólares por año, bastante bajo si se compara con otros países, por ejemplo Guatemala tuvo un PIB per cápita de 3673 y USA de 54619 en el mismo período. ¿Pero por qué es pobre África?

Le hice esta pregunta a varias de las personas con quienes interactué: Una mujer estilista, un conductor de taxi especializado en turismo –que tiene un título en bioquímica—y un agrónomo y activista. Todos contestaron, “No somos pobres, África es rica, no ve!” Cuando escuché esto me sonrojé, había caído en la trampa de mis propios prejuicios. Después de disculparme, y explicarme lo mejor posible, mis pacientes amigos kenianos me dieron razones similares para explicar la pobreza monetaria africana: “Acá somos pobres por las políticas agrícolas coloniales, la epidemia del sida, la corrupción de los políticos y porque somos pobres!”

No intentaré expandirme en las causas de la pobreza africana, me limitaré a decir que desde tiempos coloniales el territorio y la fuerza laboral africana han sido utilizados para producir bienes agrícolas coloniales como el café y el té, que son exportados como materia prima barata a Inglaterra y Europa, y es allá donde se generan grandes riquezas. Esta dinámica colonial conduce a que los africanos pierdan poder sobre sus territorios. Las personas con quienes hablé me contaron que actualmente se han creado leyes nuevas (y reforzado el cumplimiento de leyes viejas) que prohíben la comercialización libre de semillas tradicionales, exigiendo certificaciones y pagos que favorecen a las empresas multinacionales y privan a los pequeños agricultores de su derecho a guardar, intercambiar y comercializar libremente sus semillas, estrategia neocolonial que encarece y, en algunos casos, imposibilita las labores agrícolas.

Por su parte la epidemia del SIDA que comenzó en los 80, ha aumentado notoriamente la mortalidad y morbilidad del pueblo africano. En Kenia, por ejemplo, 6 de cada 100 personas están infectadas con el virus. Ciertas prácticas culturales en torno al matrimonio exacerban el problema. Por ejemplo, si un hombre muere, su esposa automáticamente pasa a ser esposa de su hermano, si el hombre muere de SIDA y si su esposa está infectada el nuevo esposo puede infectarse, lo que traerá altos costos energéticos y económicos a todos los miembros de la familia, especialmente a las mujeres, quienes en última instancia son la encargadas de velar por la nutrición y bienestar de sus hijos. El abandono de la familia también es una costumbre común, cuando un hombre se infecta con VIH usualmente migra a la ciudad dejando atrás sus campos, a sus hijos y a su esposa, generalmente infectada también. Situación que la pone a la familia en extrema vulnerabilidad.

IMG_0561

Jardín biodiverso. Thika, Kenia, 2015.

Por otro lado, el sistema colonial dejó hondas heridas en la idiosincrasia de sus colonias y la ideología “el que no tranza no avanza”, parece estar expandida en la psique de aquellos que toman el poder, quienes prefieren asegurar el bienestar propio y de sus familias que el bienestar del pueblo que los elige, cayendo en prácticas tiranas y corruptas.

Por último, otra causa de la pobreza es el círculo vicioso y doloroso de pobreza: Si eres pobre se reducen dramáticamente tus oportunidades de dejar de ser pobre, así de simple.

Dicho esto, trataré de expandirme en lo que mis amigos kenianos enfatizaron: la riqueza de África. En una serie con cuatro entregas mostraré iniciativas exitosas de acciones comunitarias que muestran la agencia, solidaridad, cuidado a los recursos naturales, coexistencia con la vida silvestre, conexión espiritual con la tierra, celebración de la riqueza cultural, el amor y la vida que se respira en varios lugares en Kenia, y que sin duda hacen parte de su riqueza.

En una serie con cuatro entregas mostraré iniciativas exitosas de acciones comunitarias que muestran la agencia, solidaridad, cuidado a los recursos naturales, coexistencia con la vida silvestre, conexión espiritual con la tierra, celebración de la riqueza cultural, el amor y la vida que se respira en varios lugares en Kenia, y que sin duda hacen parte de su riqueza.

La serie habla sobre un programa de conservación tradicional de semillas locales llamado Thome Wa Mukamba, un centro de capacitación en agricultura biodiversa G-biak y una comunidad Rastafarian que vive alejada del fantasma del hambre gracias a sus huertos diversificados.

 Estos ejemplos dejan el sabor de que la agricultura diversa, sostenible, basada en principios agroecológicos, es la alternativa más viable para producir alimentos, conservar los recursos naturales y, promover equidad y justicia. Son una muestra de que cuando los campesinos y campesinas, las organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil se organizan crean alternativas que confirman que otro mundo es posible. Estos ejemplos dejan claro que la lucha por la soberanía y la justicia alimentaria se está dando de manera valiente en cada rincón del mundo donde hay seres humanos, que se preocupan por cuidar la madre tierra y por dignificar sus vidas y sus trabajos.

 

IMG_0427

Asistentes a la Reunion de la Comunidad de Agricultura Biodiversa ABC, Thika, Kenia, 2015.

 

Parte 2. Thome Wa Mukamba: Promoviendo las semillas y su conservación local para la Soberanía Alimentaria

Parte 3.

G-biak: El Centro de Crecimiento de Agricultura Biodiversa de Kenia