La Economía Sur Coreana: ¿Milagro o Ilusión?

| 12.31.2015

Por Ana C. Galvis-Martínez

Desde el primer día que pise Sur Corea y por más de 15 días no pude parar de preguntarme si en realidad existen los milagros. Ha sido un reto para mi entender como un país de 100.150 Km2 (más o menos la superficie de Kentucky), con 50.42 millones de habitantes en 70 años logró superar la invasión colonial de Japón y la guerra interna que dejo como secuela la división entre Corea del Norte y Corea del Sur y colocarse en la selecta lista de los llamados “países desarrollados”

Caminar por el centro de Seúl es una experiencia que reta la mente. Es un lugar donde de manera juguetona se mezclan oriente y occidente, lo nuevo y lo viejo. Empinadísimo rascacielos con ventanales reflectivos propiedad de corporaciones multinacionales como la Kia o Hyundai contrastan con los templos budistas y palacios imperiales que intentan mantener el recuerdo de una Corea que hace solo unos siglos honraba la vida contemplativa como forma de iluminar el espíritu y la agricultura como su principal actividad económica. Inmensos centros comerciales repletos de ropa de Christian Dior contrastan con los mercados populares donde hombres y mujeres con voces chillonas invitan a los transeúntes a comprar, el metro como una telaraña envuelve cada rincón de la ciudad y sus impecables vagones dejan la pregunta si en realidad la población Sur Coreana es un ejemplo de civismo o si hay efectivísimos obreros cuya función es recoger la basura que otros tiran sin dejar la mínima huella.

Castle in downtownseoul

Es común ver plantas comestibles en las calles de Seúl, acá unas plantas de sorgo en la entrada del Palacio Changdeokgung

Los indicadores económicos son contundentes: un ingreso nacional bruto per cápita de 34,620[1], un crecimiento económico anual del 3.3%[2] y un coeficiente Gini de 31.1[3] que lo coloca en un rango de equidad en la distribución del ingreso equiparable a Francia o Australia pueden hacer pensar que en realidad si el sistema capitalista se implementa de manera “correcta” tiene un potencial milagroso. Por más de 7 días caminé las calles de Seúl maravillada y llena de curiosidad por ese lugar donde mendigos y ejecutivos caminan ensimismados en sus smartphones.

Luego de varios correos electrónicos y gracias a la solidaridad de mis amigos conseguí lo que tanto quería: una entrevista con luchadores sociales coreanos. El 28 de Septiembre a las 9 de la mañana en un café de la estación central de Seúl, confluimos las tres. Tres mujeres, tres historias. Mrs. Yoon, miembra de la Vía Campesina y Consejera de la Asociación de Mujeres Campesinas de Corea (KWPA por sus siglas en inglés Korean Women Peasant Association) y de la Liga Campesina de Corea (KPL por sus siglas en inglés Korean Peasant League), Ji Young Moon quien trabaja como staff en la cooperativa Hansalim[4], y quien gentilmente sirvió como traductora, en caso de ser necesario, y yo. Un poco nerviosa comencé nuestra conversación, en inglés claro y lento les pregunte ¿Existe en realidad el milagro del rio Hangang? grande fue mi sorpresa cuando al unísono y con igual decisión y fuerza ambas mujeres contestaron: Mrs. Yoon dijo No! y Ji Young dijo Si!. En el código cultural Coreano las personas mayores tienen mayor jerarquía, fue así como Mrs. Yoon tuvo el primer turno para elaborar su respuesta “Ese milagro del que hablan se basa en la explotación de los agricultores y los obreros y su mayor efecto ha sido la polarización que ahora hay entre la población” luego continuó “en 1910 Corea fue invadido por Japón, esa invasión culmina en 1945 con la derrota de Japón en la segunda guerra mundial. Luego, hace 50 años durante la guerra fría USA vino acá a Corea. La península de Corea se convirtió en una vitrina donde el modelo capitalista (USA) y el comunista (URSS) querían mostrar cual era el mejor, y por eso se dio la división entre sur y norte, durante la ocupación y la guerra los que más han sufrido han sido los campesinos y los obreros” yo no podía parar de mirar sus ojos profundos, melancólicos y dignos “como resultado de la polarización actualmente entre 3 y 4 personas se suicidan diariamente, el desempleo entre los jóvenes es como del 60%, y el 70% de los trabajadores tienen contratos temporales sin ninguna estabilidad, y para rematar la gente rica es extremadamente arrogante, hace poco la hija de los dueños de la aerolínea Asiana hizo devolver un avión con más de 200 personas abordo al aeropuerto solo porque no le gustó el maní que le dio una de las azafatas”

Todos están cayendo en el juego del sistema. Los trabajadores tienen que trabajar más duro para poder sobrevivir, los estudiantes tienen que estudiar más duro para poder tener buenas notas y conseguir mejores trabajos, y los agricultores se están volviendo viejos, entonces luchar y demandar cosas del gobierno se hace muy difícil.

Escuchando a Madam Yoon no podía dejar de pensar en las similitudes de lo que está pasando en Sur Corea con lo que sucede en Colombia o México. Le pedí que me contara cuales son las estrategias que las organizaciones sociales a las que ella pertenece están utilizando para combatir la polarización de la sociedad, y luego de varios minutos de discusión en coreano entre ella y Ji Young me respondieron “Básicamente han sido dos, la primera es organizar a los campesino y obreros para demandarle al gobierno que haga políticas que los favorezcan, y la segunda es crear propuestas autogestivas, por ejemplo cooperativas, para generar autoempleo”

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Ji Young Moon, empleada de la cooperativa Hansalim y Mrs. Yoon lideresa campesina

–y ¿han funcionado? Repliqué inmediatamente,

– “Algunos gobiernos a nivel local han escuchado las peticiones pero el gobierno central no escucha, es un gobierno muy de derecha . . . ahora la lucha social esta perdiendo fuerza, principalmente porque no esta mostrando resultados y porque los agricultores se están volviendo viejos. Los jóvenes se dan cuenta que la agricultura no da dinero, entonces no la practican. Todos están cayendo en el juego del sistema. Los trabajadores tienen que trabajar más duro para poder sobrevivir, los estudiantes tienen que estudiar más duro para poder tener buenas notas y conseguir mejores trabajos, y los agricultores se están volviendo viejos, entonces luchar y demandar cosas del gobierno se hace muy difícil. La segunda estrategia está funcionando mejor, se están creando propuestas de cooperativas que al menos ayudan a los jóvenes a tener opciones de empleo, pero estas son soluciones de corto plazo, la lucha y la demanda por los derechos siempre es importante. La estrategia de autogestión funciona pero no cambia el sistema”

Recreation of the typical small farmer family

Recreación de una familia “típica” campesina en Corea.

Le pedí que me contara un poco más sobre el estado de la agricultura en Corea, Ji Young gentilmente tradujo la pregunta hubo un intercambio de palabras en coreano y luego unas risas contagiosas inundaron el lugar, Ji Young comenzó a traducir la respuesta diciendo “Algunos hablan de que la agricultura en Sur Corea no está en crisis, simplemente ya desapareció” Luego paro de reír y continuó “La agricultura en Corea es muy subvalorada y atacada, solo tenemos un 23% de autosuficiencia alimentaria y solo el 5% de la población se dedica a la agricultura. La poca agricultura que hay es principalmente convencional llena de pesticidas y plaguicidas y hay una incipiente agricultura orgánica certificada que esta siendo absorbida por el gobierno, ellos tienen un sello nacional y para poder certificarse los trámites los tiene que hacer el hombre de la casa, eso es una opresión más para las mujeres campesinas. La agroecología es una opción que ayuda mucho pero no es apoyada por el gobierno. El modelo económico hace que se fabriquen carros y aparatos electrónicos que se exportan y luego se importan alimento barato de otros países, todo está cambiando, por ejemplo, gracias a la lucha social se logró la protección de la producción de arroz en Corea, solo se podía importar arroz para comidas procesadas y no el para consumo fresco, pero esa medida ya se desmonto y se abrió el libre mercado para el arroz. Eso es muy malo para los agricultores coreanos. El KPWA y KPL luchan contra eso, luchamos contra el acuerdo de libre comercio del transpacífico y los FTA (free trade aggreaments) porque ellos afectan mucho a los campesinos coreanos.”

La agricultura en Corea es muy subvalorada y atacada, solo tenemos un 23% de autosuficiencia alimentaria y solo el 5% de la población se dedica a la agricultura.

Cuénteme más sobre su papel como lideresa de una organización campesina?

“Desde el 2006 yo ya no soy líder, solo soy consejera. Nadie quiere ahora ser líder, es difícil. Los agricultores coreanos están aislados e individualizados, no realizan trabajos colectivos. Entonces el líder tiene que abandonar su trabajo en la finca para realizar su trabajo de líder y nadie le ayuda, es muy difícil y eso debilita el movimiento. Yo ahora soy solo una consejera y trabajo mucho promoviendo agricultura colectiva, además presento las demandas de las mujeres campesina al gobierno.”

Cuénteme un poco sobre los retos de las mujeres campesina en Sur Corea?

“Desde la perspectiva social Corea es una cultura dominada por los hombres, las mujeres tienen menor jerarquía. Del 5% del total de agricultores de corea 40% son mujeres, la mayoría de ellas tiene otros trabajos además de la agricultura para poder sobrevivir, solo poseen legalmente entre el 10 y el 20% de la tierra que se cultiva y los hombres son quienes poseen la maquinaria y los instalaciones relacionadas con el trabajo agrícola. En general las mujeres hacen trabajo agrícola no pago, el trabajo agrícola de las mujeres no es reconocido.

La agricultura en Corea debe ser restablecida como una actividad importante en la que las mujeres son protagonistas. Las mujeres deben organizarse, se necesita solidaridad a nivel internacional para que los hacen las políticas tomen en cuenta las demandas de las agricultoras, es necesario apoyar y fortalecer la campesinidad femenina.”

Ya el tiempo había terminado y Madam Yoon tenia que partir en el tren hacia algún lugar. Las tres caminamos silenciosas hacia el ascensor y yo le agradecí repetidamente a esa mujer de mirada profunda por haber tomado tiempo para hablar conmigo y por el trabajo comprometido que día a día hace, nos abrazamos y nos dijimos adiós.

Ji Young y yo tomamos el subway hacia la zona rosa de Seúl, luego de un par de cervezas Ji Young me dijo “Claro que ha sido con un montón de opresión, pero milagro si hay, mire cuanto dinero y progreso hay en Corea” y luego agregó “yo estoy llena de esperanza, la cooperativa donde yo trabajo tiene 400 trabajadores, solo en Seúl tiene 73 tiendas y 127 en el resto de corea, provee el 2% de la población coreana (unos 530.000 hogares) con comida orgánica y local, disminuyendo la distancia entre los consumidores y los productores logramos que el productor reciba el 75% del precio que el consumidor paga, nuestras consumidoras son principalmente mujeres de clase media alta que quieren nutrir bien a sus familias y entienden que la comida importada producida con agricultura industrial amenaza la salud de sus familias, esperamos crecer más e incluso en el futuro importar azúcar orgánica producida lo mas sosteniblemente posible . . . nosotros somos un ejemplo de organización del poder del consumidor a nivel mundial, nuestros productores tienen 3 mecanismos de certificación, una que les da el gobierno, una con los parámetros de la cooperativa que se aplican entre productores, y una que verifican una delegación de consumidores. Claro que hay que continuar la lucha, yo respeto mucho la posición y experiencia de Madam Yoon, pero la auto-organización y la educación son una opción efectiva”

Pasamos el resto del día tomando cerveza, hablando de feminismo y de nuestras experiencias viajando por varios países. Unas cuantas veces interrumpimos nuestra conversación, y Ji Young me acompañaba a fumarme un cigarrillo escondidas como adolescentes, “es que acá hay hombres que tratan muy mal a las mujeres que fuman, es mejor evitar problemas” Algunas horas después y un poco mareada por unas cervezas de más me subí al subway tratando de descifrarlo con la ayuda de un mapa arrugado que tenia en el bolso.

Al día siguiente fui a caminar a las orillas del contaminado rio Hangang y mientras me comía lo único vegetariano que pude comprar en el área, una papas pingles y una sopa maruchan, no pude dejar de pensar en que la sociedad coreana mas temprano que tarde tendrá que tomarse el tiempo de preguntarse si lo que llaman milagro no es mas que una ilusión y con base en la respuesta recalcular hacia donde dirigir sus esfuerzos para seguir haciendo lo que por milenios han hecho: mantenerse como una cultura viva que ha enfrentado con valentía la invasión y la opresión.

[1] http://data.worldbank.org/indicator/NY.GNP.PCAP.PP.CD

[2] http://www.worldbank.org/en/country/korea

[3] https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/rankorder/2172rank.html

[4] more info: http://orgprints.org/24218/7/24218.pdf