LOS ASESINOS SON LOS MISMOS, LAS RAZONES TAMBIÉN

Leonor Hurtado | 03.22.2016

El 3 de marzo fue asesinada Berta Cáceres, activa defensora del territorio Lenca y directiva del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH). El 15 de marzo fue asesinado Nelson García, comprometido opositor al  Proyecto Hidroeléctrico Agua Zarca y miembro de COPINH. El 16 de marzo fue asesinado Walter Méndez, presidente de la Cooperativa La Lucha e integrante del Frente Petenero contra las Represas. El 19 de marzo fue asesinado Mario Salazar, director de Radio Estéreo Azúcar de Asunción Mita y entusiasta informante de las luchas populares.

El 16 de marzo fue asesinado Walter Méndez, presidente de la Cooperativa La Lucha e integrante del Frente Petenero contra las Represas. El 19 de marzo fue asesinado Mario Salazar, director de Radio Estéreo Azúcar de Asunción Mita y entusiasta informante de las luchas populares.

Al mismo tiempo se informa que un conjunto de infantes de la Marina guatemalteca concluyó entrenamiento de seis semanas en la base militar estadounidense en Honduras donde se encuentra la Fuerza de Tarea Conjunto Bravo. El entrenamiento reforzó la habilidad de operar con equipo liviano en ambiente urbano. Como el ambiente de Honduras y Guatemala donde se han cometido los asesinatos contra ciudadanos que pacíficamente defienden su vida y su territorio.

Berta y Nelson en Honduras luchaban en contra del Proyecto Hidroeléctrico Agua Zarca, porque va a destruir su territorio, su forma de vida y amenaza la vida de sus generaciones futuras. Walter Méndez fue asesinado porque se oponía a la venta de parcelas de la Cooperativa La Lucha, porque los productores de palma aceitera ejercen una gran presión por destruir la Cooperativa agrícola. Los guatemaltecos Walter y Mario eran ciudadanos comprometidos defendiendo su vida y sus derechos.

Estos asesinatos no son una coincidencia. No, no lo son. Estos asesinatos responden a la economía política de los países del Norte, determinada a extraer y acaparar los recursos naturales de los pueblos indígenas rurales, discriminados, explotados y despreciados por ellos. No es violencia común, como argumentan quienes se alían con la explotación. No, no lo es. Esta es violencia política en contra de la población organizada que consciente y activa defiende su vida y su territorio contra la industria extractiva.

Estos asesinatos responden a la economía política de los países del Norte, determinada a extraer y acaparar los recursos naturales de los pueblos indígenas rurales, discriminados, explotados y despreciados por ellos.

La violencia responde al plan imperialista de los países del Norte, acaparar los recursos naturales para su propio beneficio, sin importar el destrozo que provoquen contra la población y el ambiente. Los asesinatos buscan implantar el miedo y el terror en estas poblaciones, tratan de inmovilizarlas para que acepten el robo y la injusticia.

Las razones de la violencia y de los asesinatos es la determinación de apoderarse de los recursos naturales de los pueblos indígenas y rurales. Los asesinos son los instrumentos que el imperio entrena y utiliza para garantizar su dominio. En Honduras y en Guatemala los asesinos y las razones de los asesinatos son los mismos.

 

 

Referencia:

http://elperiodico.com.gt/2016/03/19/pais/unesco-y-oacnudh-condenan-dos-asesinatos/

http://elperiodico.com.gt/2016/03/19/pais/comando-de-las-fuerzas-militares-estadounidenses-entrena-a-los-infantes-de-marina/

http://www.prensalibre.com/guatemala/jutiapa/director-de-radio-muere-baleado-en-la-ruta-a-el-salvador

http://foodfirst.org/publication/sons-and-daughters-of-the-earth-indigenous-communities-and-land-grabs-in-guatemala/

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